"El Hombre de Negro caminaba por las sinuosas calles, llenas de bruma y sombras.
La noche de luna nueva dejaba una cúpula celeste oscura, mas llena de luz por las estrellas.
El Hombre de Negro era poderoso. Pero todos tenemos un punto débil.
Y el suyo se acercaba por la misma calle.
Tenía los ojos verdes como el musgo y un largo pelo castaño claro. Una cara bondadosa
no muy acorde con el Hombre de Negro.
Sus miradas se cruzaron. Su mirada oscura, y cruel, contra una verde y bondadosa.
Siguieron avanzando el uno hacia el otro y se abrazaron, se fundieron en un largo abrazo.
Pero, mientras que ella disfrutaba con su reencuentro; el estaba intranquilo.
Pues todo hombre tiene un punto débil, y si el Cazador descubría el suyo;
nada le detendría para causarle el mayor daño posible..."
La noche de luna nueva dejaba una cúpula celeste oscura, mas llena de luz por las estrellas.
El Hombre de Negro era poderoso. Pero todos tenemos un punto débil.
Y el suyo se acercaba por la misma calle.
Tenía los ojos verdes como el musgo y un largo pelo castaño claro. Una cara bondadosa
no muy acorde con el Hombre de Negro.
Sus miradas se cruzaron. Su mirada oscura, y cruel, contra una verde y bondadosa.
Siguieron avanzando el uno hacia el otro y se abrazaron, se fundieron en un largo abrazo.
Pero, mientras que ella disfrutaba con su reencuentro; el estaba intranquilo.
Pues todo hombre tiene un punto débil, y si el Cazador descubría el suyo;
nada le detendría para causarle el mayor daño posible..."
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