Sus miradas se cruzaron y una chispa surgió.
La chica se acercó a el y le saludo.
-¡Hola!-Dijo Rein, alegre.
-Hola, me llamo... Perki.-Contestó la chica, sonriendo.
Rein sabía que el anciano era un lord, es decir, que conocería su nombre.
Pensó a toda velocidad en su memoria hasta dar con un nombre.
Un nombre que había oído hace tiempo.
-Me llamo... Yùsuf.-Dijo el.
-Hola Yùsuf. ¿De donde eres?-
La charla se prolongó durante horas.
La chica era increible, inteligente, simpatica y amable.
Le encantaba la música, las historias y las artes escénicas.
Rein sintió algo nuevo en su interior, una sensación indescriptible, y muy agradable.
Se había enamorado.