El Novelista cargó la pluma en el tintero rojo
y se dispuso a escribir.
Las palabras surgieron cuan diluvio escarlata.
Y las gotas de sangre en vida se tornaron.
Historias de amor, guerra;
futuro, pasado y presente.
Pues todo en esta vida es designio del Novelista
y su Pluma Carmesí
llena de sangre.
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